Fracaso, con “o”
5000 años de historia no mienten: gobernar con un pene es incomodo, difícil, hasta parecería imposible, especialmente si tomamos en cuenta que muchos gobernantes pareciera que solo piensan con esa cabeza.
Lo que estoy diciendo que es que ya es hora de que los hombres aceptemos que hemos fracasado en la tarea de guiar al mundo por el camino de la paz y la armonía, del progreso y la prosperidad.
Mi propuesta es: dejemos que las mujeres se encarguen del mundo por los próximos milenios, nosotros, los hombres, en conjunto hemos demostrado rotundamente que, como líderes, somos incapaces de hacer las cosas bien.
¿Por qué? Porque estoy completamente convencido que si hubiéramos dejado que las mujeres tomaran las decisiones durante todo este tiempo jamás hubiesen existido las guerras, el hambre en el mundo ni tampoco tanta injusticia.
O si quieren ponerlo de otra manera digamos que si nos detenemos a mirar la situación actual de la humanidad podemos ver claramente que estamos viviendo un caos monumental, con conflictos armados por doquier, escándalos políticos, económicos y sociales a la orden del día y quienes son los principales protagonistas de esta realidad decadente: los del género masculino.
Esto significa que hemos fracasado con las riendas en las manos y ya es hora de probar que pasaría si esos seres humanos que nos cambiaron los pañales, nos pusieron crema en el culito, nos amamantaron, nos dieron un buen golpe en la cabeza cuando nos desviábamos del camino y quienes formaron casi toda nuestra personalidad, tomaran las riendas del destino de la humanidad solo para probar si ellas, ejerciendo ese poder que todavía tienen sobre nosotros, pueden cambiar el mundo para bien.
No creo estar tan loco en proponer esto ya que, en cierta forma, este fenómeno esta sucediendo gradualmente en todos lados. La no tan sorpresiva elección de Cristina Fernandez de Kirchner como presidenta de Argentina es una muestra rotunda de que la marea esta cambiando. Ella se unió al selecto grupo de lideres mundiales con vagina en el que se encuentran Pratibha Patil de la India, Michelle Bachellet en Chile, Ellen Johnson-Sirleaf, de Liberia, la primera mujer de la historia en ser elegida presidenta de un país africano. En Alemania, la tierra de los otrora arrogantes machos nazis, Angela Markel es la nueva jefa del gobierno, Portia Simpson Millar lidera a los jamaiquinos y hasta la Universidad de Harvard, la mas importante de los Estados Unidos, esta dirigida por una mujer, Drew G. Faust.
Estos son algunos ejemplos del poder que ha alcanzado la mujer en la actualidad, muchas otras ocupan lugares preponderantes en la política, la economía y la educación mundial. Pero sin duda sigue siendo el hombre el que mas poder ejerce sobre los destinos de la sociedad actual.
Un evento que podría cambiar para siempre el futuro de la humanidad, y de esto no me cabe duda, es que la senadora Hillary Clinton resulte electa presidenta de los Estados Unidos. Aun no estoy seguro si semejante trasgresión seria posible en estos momentos, conociendo un poco la forma de pensar del votante norteamericano, pero me late enormemente que cualquier error que cometan sus contrincantes durante la campaña electoral podría catapultar a la mayor cornuda de los últimos años a ocupar el sillón de la oficina oval en donde George Washington seguramente también fumó mas de un cigarro.
Vamos, muchachos, que nos cuesta delegar el poder por un tiempito mientras nos convertimos en espectadores críticos, asi como cuando miramos un partido de fútbol y no dejamos de darle indicaciones a los jugadores como si supiéramos mas que ellos. Obviamente de gobernar no sabemos un carajo, si de robar dinero del fisco, de provocar guerras por petróleo a costa del sufrimiento de millones de personas, de manipular la política a nuestro favor (¿cuantas mujeres dictadoras conocen?). Si sabemos llevar religiones a niveles insospechadamente entupidos de extremismo en las que se le corta la mano a una persona que robo un pedazo de pan porque su familia se moría de hambre porque otros hombres no supieron educar al ladrón para que pueda trabajar y ganar un salario honorable. Los hombres si sabemos tratar a las mujeres como objetos, condenadas a vivir bajo un velo oscuro porque mostrar un poco de piel es un pecado mortal. O también somos capaces de inventar la circuncisión femenina para evitar que tengan sexo con otros hombres. ¡Que grandes genios nos ha dado la historia!
¿Necesito dar más ejemplos, ampliar el tema? Creo que no, me parece que es suficiente.
Para terminar solo quiero recordarles a mis compañeros de sexo que no es ninguna casualidad que la palabra fracaso termine con o.
Si, o, esa letra que nos diferencia de las mujeres.